Primero fueron cuelgues sueltos; luego, carpetas que tardaban en abrirse; hoy el sistema pide formatear la unidad o directamente no la muestra. Ese deterioro progresivo es uno de los avisos más claros de que un disco se está apagando, y seguir usándolo solo precipita el final. Si estás en Cádiz, en San Fernando o en El Puerto de Santa María, detén el equipo y déjanos el resto: mensajero gratuito en 24-48 h, seguimiento completo del envío, diagnóstico en sala limpia y devolución sin coste, decidas lo que decidas.
Fallos que atendemos habitualmente desde Cádiz
- Unidades que piden formatear o aparecen como RAW: el índice se ha corrompido, pero los archivos suelen seguir dentro.
- Ruidos nuevos —clics, roces, pitidos—: mecánica interna dañada; es el caso donde más urge dejar de dar corriente.
- Discos que no giran tras una subida de tensión o una tormenta: electrónica quemada, motor bloqueado o ambos.
- SSD y NVMe que desaparecen del arranque sin previo aviso, por fallo de controladora o firmware.
- Borrados, formateos y particiones perdidas por las prisas o un despiste.
- Servidores, RAID y NAS fuera de servicio, con o sin ransomware de por medio.
La lista no es exhaustiva: si tu caso no encaja del todo, descríbelo con tus palabras al llamar. Los síntomas, bien contados, orientan el diagnóstico casi tanto como la primera inspección del soporte en el laboratorio.
Organizamos el transporte; tú no te mueves
- Nos escribes o nos llamas y describes el fallo: con eso preparamos el caso y te explicamos cómo embalar la unidad para el viaje.
- El mensajero recoge gratis en 24-48 h laborables en cualquier dirección de la provincia, y seguimos juntos el trayecto con el número de envío.
- En el laboratorio, diagnóstico en 24-48 h: causa exacta, porcentaje recuperable y presupuesto cerrado sin compromiso. Cuesta 20 € IVA incluido y se resta del total si aceptas.
- Recuperamos, comprobamos contigo y devolvemos todo a Cádiz sin gastos de envío. Sin datos, no pagas.
¿Necesitas antes unos archivos concretos —un proyecto, una carpeta de trabajo—? Dínoslo: cuando la avería lo permite, priorizamos su extracción para que puedas seguir trabajando mientras completamos el resto de la recuperación.
Soportes admitidos en el laboratorio
La lista completa es larga, pero lo esencial: discos duros mecánicos que exigen apertura en sala limpia, SSD y NVMe con electrónica dañada, sistemas RAID y NAS, SAN y DAS empresariales, pendrives y tarjetas de memoria de cámaras y móviles, datos cifrados por virus o ransomware y análisis de informática forense cuando la pérdida forma parte de un conflicto legal. Siempre operamos sobre una imagen del soporte: tu original no se toca más de lo imprescindible.
Por qué manipularlo por tu cuenta reduce opciones
Un disco averiado es un paciente delicado: los platos giran a miles de revoluciones a micras del cabezal, y cualquier partícula que entre por una apertura casera acaba incrustada en la superficie que guarda tus archivos. Los programas de recuperación tampoco son inocuos: escriben metadatos, fuerzan lecturas y pueden rematar una mecánica que agonizaba. Y si el equipo es un NAS o un RAID, resiste la tentación de reconstruir: una reconstrucción lanzada sobre discos degradados es, con diferencia, la forma más rápida de convertir una avería recuperable en una pérdida definitiva. Hasta que el mensajero llegue, lo profesional es aburrido: unidad apagada, quieta y en un sitio seco. Las heroicidades, mejor en la sala limpia.
Primer paso desde Cádiz: contárnoslo
Llama al 93 410 54 47, escríbenos por WhatsApp o abre tu caso en la página de contacto: escuchamos, preguntamos y te decimos con honestidad si hay opciones antes de mover nada. Cuando lo tengas claro, pide la recogida gratuita y deja que el disco haga el viaje: tú ya has hecho tu parte al no encenderlo más. Conserva también la caja externa o el cargador si la unidad los usa: a veces ayudan a descartar fallos ajenos al propio disco.
Diagnóstico por 20 € (deducible). Si no recuperamos tus datos, no pagas nada.