Un móvil que no enciende no es como un disco duro: no puedes sacarle la memoria y leerla en otro aparato sin más. Los datos viven en un chip soldado a la placa, protegidos por el cifrado del sistema, y el camino sensato casi siempre consiste en revivir esa placa el tiempo suficiente para extraer una copia completa. Eso es lo que hacemos en el laboratorio con iPhone y Android que han dejado de dar señales de vida — y es también lo que nos permite decirte con honestidad cuándo un caso no tiene camino.
Placa muerta: el móvil no enciende, los datos siguen dentro
Tras una caída, un baño de agua o un fallo espontáneo de alimentación, el terminal se queda negro y la reacción habitual es darlo por perdido. En la mesa de microsoldadura la historia suele ser otra: se localiza el circuito dañado — una línea de alimentación, un componente golpeado, corrosión bajo un chip — y se repara lo justo para que el móvil arranque una vez y permita volcar la información. El agua es el enemigo más traicionero: el terminal puede seguir funcionando días después del baño mientras la corrosión avanza por dentro, hasta que una mañana no despierta — por eso, ante un móvil mojado, apagarlo y enviarlo pronto vale más que cualquier truco casero. Las particularidades de cada plataforma las detallamos en recuperar datos de un iPhone y recuperar datos de un Android.
Pantalla rota con toda tu vida dentro
Es el caso más frecuente y el de mejor pronóstico: el móvil funciona, pero no ves nada o el táctil no responde, y el bloqueo te impide llegar a las fotos. Montamos una pantalla de trabajo temporal para que el terminal pueda desbloquearse con tus credenciales y extraemos fotos, vídeos, contactos y conversaciones. Si el golpe también afectó al conector de pantalla o a la trasera, el trabajo pasa primero por la placa y después por la extracción. Si lo que más te preocupa son los chats, lo contamos a fondo en recuperar WhatsApp de un móvil roto.
Chip-off e ISP: el último cartucho, no el primero
Extraer el chip de memoria (chip-off) o leerlo directamente sobre la placa (ISP) son técnicas reales de laboratorio, las mismas que aplicamos a pendrives y memorias USB, donde la memoria no va cifrada y son rutina. En un móvil moderno, en cambio, son el último recurso: el proceso es irreversible y la memoria está cifrada con claves que viven en el procesador, de modo que solo tienen sentido en terminales antiguos o en escenarios muy concretos donde reparar la placa es inviable. Quien te las ofrezca como primera opción no te está contando todo.
El cifrado moderno: lo que podemos hacer y lo que no
Preferimos decirlo claro antes que vender humo:
- Con tus credenciales (PIN, patrón, cuenta), la extracción es viable siempre que consigamos que el hardware coopere; ahí ponemos toda la artillería.
- Sin credenciales, un terminal actual cifrado no se puede abrir por mucho chip-off que se haga: los datos salen ilegibles. No prometemos milagros que la criptografía no permite.
- Casos judiciales o periciales — disputas, investigaciones, cadena de custodia — se tratan por la vía de la informática forense, con sus garantías propias.
- La memoria de un móvil es pariente directa de la NAND de un SSD: frágil ante el desgaste, exigente en el manejo.
Envíanos el móvil hoy mejor que mañana
En averías con líquidos o corrosión, cada día cuenta. Solicita la recogida gratuita y un mensajero retira el terminal en 24-48 h con seguimiento; el servicio cubre toda España y la devolución está incluida. También puedes acercarlo a nuestras tiendas de Barcelona o a la oficina de Madrid con cita previa. Incluye en el paquete el terminal tal cual está — sin intentar cargarlo — y, si la conoces, la clave de desbloqueo, que marca la diferencia en lo que podremos extraer. El diagnóstico se emite en 24-48 h desde la llegada, cuesta 20 € IVA incluido y se descuenta del presupuesto, que es cerrado y sin compromiso. Sin datos, no pagas. Cuéntanos qué le pasó al terminal — caída, agua, apagón repentino — llamando al 93 410 54 47, por WhatsApp o desde la página de contacto, y te diremos sin rodeos qué probabilidades tiene tu caso.
Diagnóstico por 20 € (deducible). Si no recuperamos tus datos, no pagas nada.