Sobre el papel, el RAID 1 es el nivel más tranquilizador: dos discos idénticos, cada escritura duplicada, un espejo siempre listo para tomar el relevo. En la práctica, buena parte de los RAID 1 que recibimos fallaron precisamente por confiar demasiado en esa promesa. El espejo protege contra una única cosa — el fallo físico de un disco — y replica con la misma eficacia todo lo demás: borrados, cifrados y corrupción.
Lo que el espejo no puede evitar
Si borras una carpeta, el RAID 1 la borra en los dos discos en el mismo instante. Si un ransomware cifra el volumen, cifra ambos espejos a la vez. Si un apagón corrompe el sistema de archivos, la corrupción se escribe dos veces. Un RAID 1 mantiene el servicio en marcha cuando un disco muere; no sustituye a una copia de seguridad, porque no conserva versiones anteriores de nada. Entender esa diferencia a tiempo evita la mayoría de los casos que luego atendemos.
Las averías que sí llegan al laboratorio
- Fallo físico de ambos discos: se compraron juntos y envejecen juntos; cuando muere el primero, el segundo acumula las mismas horas de vuelo, y a menudo cae en los días en que nadie ha repuesto todavía el espejo.
- Controladora o NAS averiado: los discos están sanos, pero el equipo que los gestionaba ha muerto y otro sistema no entiende sus metadatos.
- Resincronización en sentido contrario: se sustituye un disco y la controladora copia el vacío — o la versión antigua — encima del espejo bueno.
- Divergencia silenciosa: uno de los espejos se desconectó de la pareja hace meses sin que nadie lo advirtiera.
Hay un matiz técnico que sorprende a muchos usuarios: según cómo se creó el espejo — controladora hardware, RAID de chipset o RAID por software del sistema operativo —, cada disco lleva metadatos en posiciones distintas. Por eso un miembro conectado suelto a otro ordenador puede aparecer como "sin particiones" estando perfectamente sano: el sistema no interpreta esa capa. No es motivo para formatear, es motivo para no seguir probando.
Espejos divergentes: dos versiones distintas de tus datos
Es el escenario más específico del RAID 1 y el más delicado. Un espejo se cae en silencio — un cable flojo, un sector inestable, una expulsión de la controladora — y la matriz sigue trabajando solo con el otro. Meses después falla el titular, se recurre al superviviente… y contiene los datos de la fecha en que se desconectó: facturas de otro trimestre, proyectos sin sus últimas versiones. En el laboratorio clonamos ambos discos y fechamos cada copia por sus estructuras internas para saber cuál refleja el estado real; cuando ninguna está completa, combinamos ambas para reconstruir el conjunto más íntegro posible.
Cómo trabajamos un RAID 1 averiado
- Clonamos cada disco por separado con hardware tolerante a errores; el que presente daño físico pasa antes por sala limpia o reparación de firmware, como cualquier disco duro mecánico.
- Analizamos los metadatos de la matriz y las fechas internas de cada espejo para identificar el más actual y coherente.
- Recuperamos sobre el clon elegido: sistema de archivos dañado, archivos borrados o volumen cifrado, según el diagnóstico.
- Verificamos contigo el resultado y lo entregamos en un soporte nuevo. El diagnóstico se realiza en 24-48 h desde la llegada, cuesta 20 € IVA incluido y se deduce del presupuesto cerrado. Sin datos, no pagas.
Un consejo antes de enviar nada
No conectes los espejos sueltos a un ordenador para "ver qué tienen": el sistema puede montar el volumen, escribir metadatos e incluso iniciar una resincronización con el disco equivocado. Deja los discos como están, apunta qué posición ocupaba cada uno y pide la recogida gratuita: un mensajero pasa en 24-48 h en cualquier punto de España, con devolución incluida, y también puedes entregarlos en nuestras tiendas de Barcelona o en la oficina de Madrid con cita previa. Si tu espejo vivía en un NAS de dos bahías o formaba parte de algo mayor, en recuperación de sistemas RAID encontrarás el resto de niveles — incluido el RAID 10, que combina espejos con striping. Para cualquier duda, llámanos al 93 410 54 47 o escríbenos desde la página de contacto.
Diagnóstico por 20 € (deducible). Si no recuperamos tus datos, no pagas nada.