Enchufas tu disco duro externo y no pasa nada. O aparece pero te pide formatear. O hace un clic repetitivo. Es uno de los sustos más comunes: ahí tienes las fotos, el trabajo o las copias de seguridad, y de repente el ordenador no los ve. La buena noticia es que en la mayoría de casos los datos siguen ahí y se pueden recuperar; la clave es no empeorarlo.
Por qué un disco externo deja de reconocerse
Los discos externos fallan más que los internos por un motivo simple: se mueven, se caen y se golpean. Estas son las causas que vemos casi cada semana:
- Golpe o caída (fallo mecánico). Si hace clic, bip o un zumbido y no monta, lo más probable es un daño en los cabezales de lectura. Es el caso más delicado: no lo enciendas más.
- Electrónica dañada. Una subida de tensión, un cargador que no es el original o un mal contacto pueden quemar la placa (PCB) del disco. El disco «no da señales» pero el plato está intacto.
- Conector o carcasa. Muchos discos externos fallan solo por el puente USB de la carcasa, no por el disco en sí. A veces basta con extraer el disco y leerlo por otra vía.
- Sistema de archivos corrupto. Si pide formatear o dice que está RAW, la tabla de archivos está dañada (a menudo por desconectarlo sin expulsar). Los datos suelen estar completos.
- SSD externo. Si es de estado sólido, el fallo suele ser del controlador. Es un caso distinto que requiere trabajo a nivel de electrónica y memoria.
Lo más importante: qué NO hacer
- Si hace clic o ruidos raros, apágalo y no lo vuelvas a conectar. Cada arranque con los cabezales dañados raya los platos y reduce lo que se puede recuperar.
- No aceptes «Formatear el disco» cuando Windows te lo ofrezca. Formatear complica la recuperación.
- No ejecutes programas de recuperación sobre un disco con fallo físico: pueden empeorarlo. El software solo sirve cuando el disco está sano.
- No lo metas en el congelador ni pruebes «trucos» de internet.
Cómo lo recuperamos en el laboratorio
Cada caso empieza igual: no forzamos el disco original. Hacemos una clonación sector a sector con equipos que leen incluso zonas con errores, y trabajamos sobre la copia. A partir de ahí:
- Fallo mecánico: abrimos el disco en sala limpia y cambiamos los cabezales para poder leer los platos.
- Fallo de electrónica: reparamos o adaptamos la placa (PCB) del disco.
- Corrupción de sistema de archivos: reconstruimos la estructura y extraemos los datos.
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Si quieres entender mejor los soportes, lee cómo funciona un disco duro y las diferencias entre soportes de almacenaje. Y si tu caso es un disco de una máquina o un soporte antiguo, mira la recuperación de datos de máquinas industriales y discos PATA/IDE.
Preguntas frecuentes
Mi disco externo pide formatear, ¿pierdo los datos si lo hago? No lo formatees. Cuando pide formatear, casi siempre la información sigue ahí y el problema es la tabla de archivos. Formatear complica (aunque no siempre impide) la recuperación.
Hace clic al conectarlo, ¿tiene solución? A menudo sí, pero es un daño mecánico: hay que abrirlo en sala limpia y, muchas veces, cambiar los cabezales. No lo enciendas más hasta traerlo: cada intento resta posibilidades.
Aparece en el ordenador pero no puedo abrir las carpetas. Suele ser corrupción del sistema de archivos o sectores defectuosos. Se recupera clonando el disco y reconstruyendo la estructura.
¿Y si el disco externo es un SSD? El fallo suele estar en el controlador. Es recuperable, pero por una vía distinta (electrónica y memoria), no con software.
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