Un disco duro rara vez se despide con elegancia: un chasquido que ayer no estaba, un arranque que se queda a medias, una unidad externa que el ordenador finge no conocer. Si estás viviendo algo así en Sevilla, lo más valioso que puedes hacer no cuesta ningún esfuerzo: apagarlo y no volver a conectarlo. Del resto nos ocupamos nosotros: un mensajero recoge la unidad sin coste en tu casa o tu negocio —también en Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra, Utrera y el resto de la provincia— y la trae con seguimiento hasta nuestra sala limpia.
El disco de casa: el externo de las fotos y el portátil de siempre
Los casos domésticos que recibimos giran casi siempre en torno a dos protagonistas. El primero es el disco externo —WD My Book, My Passport, Seagate Expansion, Toshiba Canvio— que resbaló de la mesa y ahora repite un clic metálico: cabezales dañados en la mayoría de los casos, la avería que exige apertura del disco duro mecánico en sala limpia. El segundo es el disco del portátil o del sobremesa que una mañana no supera el arranque, pide formatear o ni siquiera figura en la BIOS. Detrás puede haber sectores ilegibles, un fallo de firmware —como el conocido estado BSY de ciertos Seagate— o una placa electrónica castigada por una subida de tensión. En casi todos los escenarios los archivos siguen físicamente dentro; la cuestión es extraerlos sin destruirlos por el camino.
El disco del trabajo: cuando falla la unidad que sostiene el negocio
Desde Sevilla también nos llegan discos que guardan facturación, nóminas y proyectos enteros: la unidad del ordenador de recepción, el disco donde vivía el programa de gestión, el externo con las copias que nadie verificaba. Estos avisos entran con prioridad, porque cada jornada sin esos datos es una jornada de negocio a medias, y toda la información se maneja con confidencialidad estricta. Un matiz importante: si lo que ha caído no es un disco suelto sino una matriz completa, el camino correcto es el servicio de recuperación de sistemas RAID o el de NAS y cabinas de almacenamiento; y si la unidad es de estado sólido, tu caso pertenece a recuperación de SSD. Esta página va de discos duros mecánicos, que siguen siendo mayoría en despachos y comercios.
Cuatro etapas entre la avería y la entrega
- Abres el caso: por el formulario de recogida, por teléfono o por WhatsApp, contándonos el síntoma y qué carpetas te importan más.
- Mensajero sin coste en 24-48 h laborables en cualquier dirección de la provincia de Sevilla, con embalaje guiado y número de seguimiento.
- Diagnóstico en 24-48 h desde la recepción: 20 € IVA incluido, que se restan del presupuesto. Sabrás la avería exacta y qué porcentaje de datos vemos rescatable.
- Recuperación en sala limpia —con trasplante de cabezales o motor si hace falta— y devolución gratuita de tus archivos verificados. Sin datos, no pagas.
Si el caso corre prisa, dilo al solicitar la recogida: el transporte y el diagnóstico pueden entrar en circuito prioritario, y te diremos con franqueza qué plazos son alcanzables según la avería.
Gestos que parecen inofensivos (y no lo son)
- Conectar y desconectar la unidad una y otra vez: con los cabezales tocados, cada intento araña un poco más la superficie magnética.
- Cambiar la placa por la de un disco «idéntico»: la electrónica guarda datos adaptativos únicos de cada unidad y el intercambio directo no funciona; puede incluso agravar el daño.
- Ejecutar programas de recuperación sobre el disco original: fuerzan lecturas y escrituras en el peor momento posible.
- Abrirlo «solo para mirar»: sin sala limpia, el polvo ambiental se incrusta en los platos y sentencia el caso.
¿Tienes además otro soporte afectado? En la página de recuperación de datos en Sevilla está el servicio completo para cualquier dispositivo. Y si tu disco ya está listo para viajar, llámanos al 93 410 54 47 o escríbenos desde la página de contacto: te diremos con honestidad, antes de mover nada, qué opciones reales tiene tu unidad.
Diagnóstico por 20 € (deducible). Si no recuperamos tus datos, no pagas nada.