El disco externo que se resbala de la mesa tarda medio segundo en llegar al suelo y, a veces, años de fotos en volverse ilegibles. Es el accidente número uno entre los casos que recibimos de Valladolid, seguido del portátil que un día no pasa del logotipo y del disco que Windows insiste en formatear. Los tres tienen algo en común: cuanto menos se toquen después del fallo, más se recupera. Nosotros ponemos el resto — mensajero gratuito en 24-48 h, sala limpia y un presupuesto cerrado antes de decidir nada.
Golpes, clics y discos invisibles: lo que tratamos a diario
- Disco caído o golpeado que ya no gira o hace ruidos nuevos: cabezales o motor dañados; trabajo de recuperación de disco duro mecánico en sala limpia.
- Clic rítmico al conectar: el conjunto de cabezales busca y no encuentra; necesita donante compatible.
- La BIOS o el sistema no lo detectan: placa electrónica quemada o firmware corrupto — incluido el famoso bloqueo BSY de ciertos Seagate.
- «Es necesario formatear el disco antes de usarlo»: estructura lógica rota; aceptar ese mensaje es enterrar tus archivos un poco más.
- Borrados y formateos por error, con muy buen pronóstico si la unidad deja de usarse en el acto.
- Externos WD, Seagate y Toshiba, también los que cifran por hardware desde la carcasa.
Dentro de la carcasa: por qué un disco caído no debe reencenderse
Los platos de un disco giran a miles de vueltas por minuto con los cabezales flotando a nanómetros de la superficie. Tras un golpe, ese equilibrio se rompe: el cabezal deformado ya no vuela, ara. Cada encendido posterior convierte arañazos recuperables en franjas perdidas para siempre. Por eso nuestra primera instrucción, antes incluso de hablar de precios, es siempre la misma: no lo enchufes «para ver si ahora sí». En el laboratorio lo abriremos en atmósfera controlada, con las piezas de repuesto correctas y una sola oportunidad bien aprovechada. Ese es también el motivo de que el transporte no nos preocupe: un disco embalado e inmóvil no sufre en el viaje; uno encendido «para probar», sí.
Cuatro pasos y ninguna sorpresa
- Nos describes el caso en el formulario de recogida, por WhatsApp o al teléfono.
- Mensajero gratuito en 24-48 h laborables, con embalaje guiado, en Valladolid o en la provincia — de Laguna de Duero a Medina del Campo.
- Diagnóstico en 24-48 h desde la recepción, por 20 € IVA incluido que se deducen del presupuesto.
- Presupuesto cerrado, tu decisión y devolución gratuita con los archivos verificados. Sin datos, no pagas.
¿Borraste una carpeta o formateaste la unidad equivocada?
Ocurre más de lo que crees, y es de lo más agradecido de recuperar: en la mayoría de formateos y borrados, la información sigue físicamente en los platos hasta que algo escribe encima. La condición es dejar la unidad en paz desde ya — nada de seguir trabajando «solo un rato» ni de instalar recuperadores gratuitos sobre el propio disco, que es la forma más rápida de machacar lo que buscas. Clonamos la unidad, trabajamos sobre la copia y tu original queda intacto pase lo que pase. Ten en cuenta que aquí el reloj no corre por horas sino por escrituras: cada archivo nuevo, cada actualización automática, cada arranque del sistema puede caer justo encima de lo que buscas. La instrucción vale también para discos de sistema: si borraste algo de la unidad donde vive el sistema operativo, apaga el equipo directamente y no vuelvas a iniciarlo desde ella.
Cuando el problema es más grande que un disco
Si lo que ha caído es el RAID del servidor o el NAS de tu empresa vallisoletana, el circuito es el mismo con prioridad de empresa; y para pendrives, tarjetas y memorias USB u otros soportes, tienes el detalle en la página de recuperación de datos en Valladolid. Sea cual sea el caso, empieza igual: llama al 93 410 54 47 o escríbenos desde la página de contacto y te diremos, sin rodeos ni tecnicismos, qué opciones reales tiene tu disco.
Diagnóstico por 20 € (deducible). Si no recuperamos tus datos, no pagas nada.